Olvidate de la teoría: lo que necesitás saber para que tu envío salga (y llegue)
Los Incoterms (International Commercial Terms) son reglas internacionales que definen las responsabilidades entre comprador y vendedor en una operación de comercio exterior.
En términos simples, establecen quién paga el transporte, hasta dónde llega la responsabilidad y quién asume impuestos o gastos en destino. En envíos por courier internacional, entenderlos de forma operativa evita conflictos, rechazos y costos inesperados.
Si buscás “Incoterms” vas a encontrar gráficos llenos de barcos, grúas y siglas que parecen códigos secretos. Para una PyME que necesita mandar una caja de muestras o un repuesto urgente al exterior, esa información suele sobrar y confundir.
En la práctica operativa de los envíos internacionales ágiles, los Incoterms no son una lección de derecho internacional. Son una forma estándar de dejar por escrito tres cosas antes de que el paquete salga:
- ¿Quién paga el transporte?
- ¿Hasta dónde llega tu responsabilidad y desde cuándo corre por cuenta del comprador?
- ¿Quién paga impuestos y gastos de importación en destino?
Si esto no queda claro desde el minuto cero, es muy probable que termines con un cliente enojado, un envío rechazado o una factura sorpresa.

Los 4 Incoterms más habituales en envíos ágiles por courier
Existen 11 Incoterms, pero en el mundo del courier internacional y la exportación simplificada, lo más común es encontrarte con variantes prácticas de estos cuatro, sobre todo porque la modalidad courier, en la que la empresa hace todo el transporte punta a punta, hay sutilezas que se vuelven abstractas.
Entenderlos bien te evita la mayoría de los problemas operativos.
1) EXW (Ex Works) – “Vení a buscarlo”
Es la opción en la que el destinatario se encarga de todo. Si sos un exportador, tu cliente va a ocuparse de todo; si sos un importador, te ocupás vos.
- La parte remitente: embala la mercadería y la deja lista en la planta o depósito.
- La parte del destinatario: manda a su transportista o courier, paga el flete e impuestos y define el circuito.
- Cuándo se usa: cuando el importador tiene su propio proveedor de courier y prefiere manejar costos y logística.
Aunque sea EXW, el exportador tiene que facilitar la documentación completa. Como mínimo, vas a necesitar Factura Proforma y una descripción correcta del contenido para que el envío no se trabe por información incompleta.
2) FCA (Free Carrier) – “Lo entrego al courier elegido”
Se parece a EXW, pero con un matiz importante: el remitente entrega la mercadería al transportista o courier en el punto acordado.
- En la práctica: es lo que sucede cuando el destinatario usa una cuenta de terceros, pero el remitente coordina el retiro o la entrega al courier.
- Foco del exportador: dejar listo el paquete y entregarlo correctamente, con documentación y rotulado claros.
Definir bien el punto de entrega evita discusiones sobre en qué momento se transfieren responsabilidades.
3) DAP (Delivered at Place) – “Te lo mando a tu puerta (impuestos aparte)”
Este suele ser el estándar más común en envíos B2B y también en comercio electrónico.
- La parte del exportador: paga el transporte hasta el domicilio del cliente.
- La parte del importador: pagar impuestos y gastos de importación en su país cuando el envío llega y debe nacionalizarse.
Si el destinatario no sabe que tiene que pagar impuestos, cuando lo contacten para cobrarle puede rechazar el envío.
Regla simple: DAP significa que el envío llega, pero los impuestos no están incluidos.
4) DDP (Delivered Duty Paid) – “Te lo dejo en la puerta con todo pago (cuando aplica)”
Es la lógica de precio final cerrado: el destinatario recibe y no paga nada extra al momento de la entrega.
- La parte del exportador: paga el transporte y también impuestos o gastos de importación en destino, según producto y país.
- La parte del importador: recibe sin trámites ni pagos adicionales.
Se usa en muestras comerciales, regalos corporativos o ventas donde querés garantizar una experiencia sin sorpresas.
El riesgo es que, si la aduana en destino recategoriza el producto o aplica cargos adicionales, el costo vuelve a al exportador. Por eso conviene revisar previamente restricciones y condiciones del país de destino antes de cotizar en modalidad DDP.

El error número 1: asumir en lugar de acordar
Muchas incidencias no se originan porque el paquete se pierda, sino porque llega a destino y el destinatario lo rechaza: “no sabía que tenía que pagar impuestos”.
Cuando eso pasa, las alternativas para el exportador suelen ser costosas:
- Pagar los impuestos con recargos.
- Pagar la destrucción de la mercadería.
- Pagar el retorno a Argentina, que suele costar más que el envío de ida.
La forma de evitarlo es simple: definir el Incoterm en la cotización inicial, por escrito y de manera clara. Por ejemplo:
“El precio incluye transporte hasta destino (DAP). Los impuestos y gastos de importación corren por cuenta del destinatario.”
Una línea clara puede ahorrar retornos, demoras y clientes perdidos.
Tabla rápida para el mundo courier: quién paga qué en cada caso
Esta comparación resume lo esencial para presupuestar sin ambigüedades.
Asesorate antes de cotizar
Un Incoterm mal definido no es un detalle técnico: impacta directo en tu margen, en tu precio final y en la experiencia del envío.
No dejes que un código de tres letras afecte la rentabilidad de tu operación.
Antes de enviar tu próximo presupuesto, asegurate de tener claras las condiciones comerciales. En Mail Boxes Etc. te ayudamos a elegir el Incoterm más conveniente según tu cliente, la mercadería y el país de destino, para que tu envío salga con reglas claras desde el principio.
✈️ Definí bien el Incoterm y enviá sin sorpresas
Cada operación es distinta: producto, país y tipo de cliente cambian las reglas del juego. Te ayudamos a elegir entre EXW, FCA, DAP o DDP con criterio operativo, no teórico, para que tu envío salga con condiciones claras.