El sector logístico argentino vive una transformación de fondo. La velocidad de entrega dejó de ser un diferencial para convertirse en una exigencia básica, y el ecommerce aceleró ese cambio de manera decisiva.
Santino Rebuffo, Country Manager de MBE especializado en servicios logísticos y paquetería internacional, analizó este escenario en una nota publicada por Infobae. Su mirada permite entender por qué la logística urgente pasó de ser una categoría de nicho a una variable estratégica para empresas de todos los tamaños.
Lo que está cambiando en la logística argentina
Rebuffo señala que la demanda de velocidad exige análisis previo, no automatismo. No es lo mismo mover un paquete pequeño dentro de Buenos Aires que coordinar una entrega al interior profundo del país. Cada operación requiere evaluar destino, tipo de carga, costos, trazabilidad y margen de error.
El ecommerce instaló la expectativa del envío en el día o en 24 horas. Eso abrió oportunidades para operadores más chicos, con mayor flexibilidad para optimizar pasos y resolver movimientos que una estructura grande no puede agilizar de la misma manera.
El desafío argentino: costos y cobertura federal
Uno de los puntos más relevantes del análisis es el señalamiento sobre los costos logísticos locales, superiores a los de otros mercados, que generan una barrera real para las pymes que quieren acceder al comercio exterior.
A eso se suma la distribución desigual del servicio: mientras Buenos Aires tiene un mercado muy competitivo, el interior sigue siendo un mercado subatendido, con distancias mayores y desafíos operativos más complejos.

Cambios normativos y nuevas oportunidades
Rebuffo también señala el impacto de los cambios en el régimen de courier: la modificación de los límites de acceso y la flexibilización del registro para prestar servicios postales abrieron el mercado a nuevos actores y generaron demanda de soluciones express y servicios dedicados.
Operador vs. integrador logístico
Una distinción clave: el operador logístico ejecuta con sus propios medios; el integrador agrega valor desde la planificación y la gestión de múltiples proveedores. En un mercado donde no existe “la mejor empresa para todo”, el integrador permite acceder desde una sola terminal a una red amplia de servicios.
La logística urgente no consiste únicamente en acelerar entregas. Implica entender qué requiere cada operación, qué riesgos existen, qué alternativas hay disponibles y cómo sostener el seguimiento hasta la entrega final. En un mercado cada vez más exigente, esa capacidad de planificación puede ser la diferencia entre resolver un envío y construir una operación verdaderamente competitiva.
Cómo trabajamos en MBE
Primero entendemos qué necesita la operación. Después buscamos cómo resolverla de la mejor manera posible.
